lunes, 18 de mayo de 2009

Tokio Blues

Permitanme comentar un libro que, desde hace varios meses, anda circulando por las librerías de Buenos Aires. Me refiero a "Tokio Blues - Norwegian Wood" de Haruki Murakami.
Comienzo citando una descripción que figura en la obra:

"La luz clara que entraba por la ventana de encima del fregadero ribeteaba vagamente su silueta."

Murakami parece intentar arrojar luz sobre la vida moderna, sobre la vida de los jóvenes de hoy; y lo que ribetea vagamente es la falta de sentido. Lo hace de refilón, quizás la única forma de abordar ciertas verdades. El libro revolotea alrededor de la muerte.

En 1930 Freud publicó su ensayo "El malestar en la cultura". Freud fue un gran escritor pero no escribía novelas. Tokio Blues es una novela sobre el malestar en la cultura.

"Todos somos un poco raros. Todos tenemos algo que no encaja."

La novela nos permite recorrer la ciudad de Tokio y sus cercanías, a través de varios personajes que transitan la lucha entre la pulsión de vida y la de muerte. El recorrido se realiza con sutileza.

En la visita a un enfermo agoizante, el protagonista se pone a comer un pepino que termina compartiendo con el enfermo.

"El curioso crujido que se escucha al mascar un pepino." Es el crujido de la muerte.

Hay una cadena de suicidios y también personajes que deciden vivir. La distancia entre ambos grupos es mínima. Las similitudes y diferencias entre ambos se van virtiendo con naturalidad y en cuentagotas.

"Mi hermana llevaba una blusa blanca... Sí, una blusa sencilla, como la que llevo puesta ahora..., llevaba una falda gris, y las puntas de los pies apuntaban hacia abajo, igual que que en ballet te pones de puntillas. Entre las puntas de los dedos de los pies y el suelo había un espacio de unos veinte centímetros."

Es una novela que tiene una interesantísima construcción de personajes. Mientras estás leyendo el libro, podés verlos por la calle, rodeándote, cerca tuyo. Cualquiera de los que ves por ahí, deambulando por la ciudad, puede ser Watanabe, Naoko, Reiko, Nagasawa, Tropa-de-asalto, Kisuki, Hatsumi o Midori; incluso uno mismo.

lunes, 11 de mayo de 2009

Feria del Libro


Después de horas caminando y esquivando gente entre los stands en busca de un poco de arte en formato libro, lo primero que uno saca en claro es que duelen las piernas.
Es grande la feria; grande y laberíntica. Me alegra que vaya tanta gente, que la gente lea, aunque los libros más leídos sean de una calidad cuando menos cuestionable. Hoy por hoy que alguien lea ya me parece bastante. ¿Estaré muy conformista?
La sonrisa se me borra cuando en la Editorial Kier me topo con un libro cuyo título anuncia prácticamente el fin del mundo para el 2012. Lo hojeo un poco y leo que el polo norte va a pasar al polo sur y viceversa lo que acarreará terremotos y desastres de todo tipo. Al lado, otro libro (de otro autor) anuncia lo mismo.
¡2012, falta nada! Miro a mi alrededor y la gente no parece preocuparse. Hasta el propio vendedor sonríe como si nada. Cuando en otro stand, encuentro un tercer libro sobre el mismo tema, me inquieto un poco.
Parto entonces en busca de alguna lectura espiritual. El Baghavaad Gita es un libro pequeño, lo tengo en casa. Por eso, me extraña verlo en un tamaño enciclopédico. Un librazo gordo. ¿Qué pasó? ¿Es el Baghavaad Gita actualizado? ¿En la India hay tanta inflación? Me acerco y leo que es una edición comentada. Pienso en comprarlo pero es tan largo que no voy a terminar de leerlo antes del 2012.
Por allí hay una cola toda de mujeres. Está firmando libros Florencia Bonelli. Nunca leí nada de ella por lo que no puedo emitir comentario. Unos stands más allá, otra cola, también toda de mujeres. Está firmando Ari Paluch. Tampoco leí su libro, me bastó escucharlo por radio. A Paluch se lo ve contento, parece ignorar lo del 2012.
Los libros de autoayuda florecen por doquier. Me pregunto si se llamarán de “autoayuda” porque al único que ayudan es a su autor. Luego de “Gente Tóxica”, ahora tenemos “Emociones Tóxicas” y luego vendrán probablemente: “Pensamientos Tóxicos”, “Padres Tóxicos”, “Madres Tóxicas”, “Relaciones Tóxicas”, “Creencias Tóxicas”, “Situaciones Tóxicas” y “Escritores Tóxicos”.
Otra titulación fácil se da en el ámbito de la sociología de la mano de Baumann. Empezó con “Modernidad líquida” y ya tenemos “Vida líquida”, Amor líquido”, “Tiempos líquidos” y “Miedo líquido”.
Por eso, valoro los títulos un poco más originales del tipo: “Cómo evitar casarse con un boludo” (aunque no me crean, el libro existe, lo pueden hojear en la feria); “Curación del aura a través de plumas poderosas”; “Mira A Tu Suegro Y Entérate Como Será Tu Marido: Guía Para La Enamorada Imprudente”, “E-mails desde el cielo” (en un stand de una congregación religiosa). ¡Ah! Hay un libro de Mauro Entrialgo titulado “Cómo convertirse en un hijo de puta” pero, lamentablemente, está agotado.
En una de las salas está Junot Diaz, dominicano emigrado a los Estados Unidos, autor de “La maravillosa vida breve de Oscar Wao”, que le valió recientemente el premio Pulitzer; y el stand de los países nórdicos está repleto de los policiales de Hennig Mankell, otro de los extranjeros visitantes de la feria.
Mezclado con todo eso, casi desapercibidos pasan Flaubert, Dostoievsky, Hesse, Thomas Mann, Borges, Pizarnik, Murakami, Saramago, y otros más por descubrir.

lunes, 4 de mayo de 2009

Seda

Y hablando de seda…

Seda, del italiano Alessandro Baricco, es una novela corta (creo que le va mejor que “cuento largo”), de pocas palabras, pero en la que cada una de ellas parece ocupar un lugar preciso. Como ejemplo, me limito a citar que, al precisar la época en que transcurre el relato, se menciona que por aquel tiempo Flaubert estaba escribiendo “Salammbo”. La mención no es gratuita sino que funciona casi como una pista. En “Salammbo”, se cuenta la historia de un amor imposible entre una sacerdotisa de Cartago y un mercenario que ataca la ciudad. Aquí, tenemos un mercenario francés que viaja a Japón, lugar hasta aquel entonces cerrado a los extranjeros, para conseguir gusanos de seda, ya que una peste afecta a los gusanos europeos.

“Lo hacían desde hacía más de mil años, según ritos y secretos que habían alcanzado una mística exactitud. Lo que Balbadiou pensaba es que no se trataba de una leyenda, sino de la pura y simple verdad. Una vez había tenido entre sus dedos un velo tejido con hilo de seda japonés. Era como tener la nada entre los dedos.”

El libro se lee rápido, la prosa tiene la liviandad de la seda y quizás, su consistencia.
La seda es un producto natural que el hombre ha intentado, inútilmente, producir a través de métodos artificiales e industriales. Ninguno de los intentos de producir seda artificial ha logrado la resistencia, elasticidad, finura y conservación del calor. El hombre no puede igualar al gusano.


La obra está escrita en espiral, Hervé Joncour, su protagonista, viaja repetidas veces, pasando por los mismos lugares, pero acercándose cada vez más hacia un centro que no develaremos aquí.
Creo que la obra merodea la nada, el vacío, eso que siempre falta, eso que nunca se alcanza. Ese vacío constitutivo del ser humano que nos mantiene en acción. Si nada nos faltara, nada haríamos.

lunes, 27 de abril de 2009

Los Arcanos de Silke - Pintura sobre Seda

El arte revolotea alrededor de los misterios. Misterio: saber escondido, saber no sabido. La palabra arcano significa precisamente eso: misterio. En épocas del imperio romano, los secretos se guardaban en cofres o arcas. Con el tiempo, terminó surgiendo el sustantivo “arcanus” para designar lo secreto, lo oculto.

“Los arcanos” es el título de esta exposición de pintura sobre seda. La creadora de esta muestra es una artista plástica alemana radicada en Argentina cuyo nombre artístico es Silke (si no es seda en alemán, pega en el palo).
No entiendo mucho de estos temas (por algo son misterios ¿no?) pero puede decir que las obras me parecieron de una belleza intrigante.
La muestra da para quedarse varios minutos ante cada obra y enfrentarse a estos misterios arquetípicos como el amor, la magia, la justicia, la templanza, la locura, el diablo.
Cada obra está acompañada de un breve texto que más que explicar, sugiere.
Las fotos que se muestran aquí no logran reflejar la textura de las pinturas de Silke, por lo que recomiendo una visita personal.
La muestra está en el Museo de Arte Decorativo de Buenos Aires hasta el 3 de mayo.

viernes, 24 de abril de 2009

Más Peter Gabriel

Para los que se lo perdieron. Ya circulan en YouTube un montón de videos del recital de Peter Gabriel en Velez. No se acerca a la experiencia de estar ahí, pero... algo es algo.



martes, 21 de abril de 2009

Mundo Alas


Si alguien duda que el arte sea terapéutico, le pido que vaya a ver "Mundo Alas", documental sobre la gira que organizó León Gieco junto a un grupo de artistas con capacidades físicas disminuidas. Ellos son:

Pancho Chévez, nacido sin brazos ni piernas, es compositor, cantante y armoniquista.

Carina Spina, perdió la vista en su adolescencia, es cantante.

Alejandro Davio, nacido con hidrocefalia congénita, es compositor, guitarrista y cantante.

Maxi Lemos, nacido son secuelas de parálisis cerebral, es cantante.

Demián Frontera, sufrió un accidente a los 14 años que lo dejó en silla de ruedas, imposibilitado de mover su cuerpo de la cintura para abajo, es bailarín y baila en silla de ruedas.

Karina Amado, Nidia Scalzo, Lucrecia Pereyra Mazzara, Javier Trunso y Eduardo Spasaro tienen síndrome de down y han formado la Compañía de Tango Danza AMAR.

Rosita Boquete, nacida sin manos ni mandíbula, se dedica al video y la fotografía.

Antonella Semaán, es pintora. No tiene manos, pinta con los pies.

Carlos Sosa, tiene tetraplegia espástica y es pintor.

Carlos Melo, nacido con parálisis cerebral, es periodista y trabaja en radio.

Beto Zacarías, sufrió desnutrición infantil con secuelas. Es manager y asistente de Pancho Chevez.

Raúl Romero es locutor. Presenta los shows de Mundo Alas. Vive en el Cotolengo Don Orione, donde tiene varios programas de radio.

La película es una excelente oportunidad para gozar de su capacidad artística.

"Para qué quiero pies si tengo alas" es una frase de Frida Kahlo que dio origen al título de la película.

lunes, 20 de abril de 2009

Talleres Culturales en peligro


El programa de talleres culturales en los barrios que desde hace años existe en la ciudad de Buenos Aires acercando en forma gratuita el arte a la gente parece estar en problemas.
A poco de asumir, el gobierno de Macri intentó eliminarlos, pero como las protestas trascendieron, aparentemente dieron marcha atrás. Digo aparentemente porque a los docentes no les pagan desde hace 3 meses y no les aumentan desde hace años. Los afectados reclaman sin que siquiera los atiendan. Hoy los docentes están de paro, ya hartos de tanto maltrato.
Pareciera que el gobierno no dio marcha atrás sino que, simplemente, cambió de estrategia. Redujo la difusión del sistema, no paga los sueldos, ignora los reclamos. Así, los docentes empezarán a renunciar (ya lo están haciendo), la gente dejará de asistir y el sistema quedará destruido.
Asisto a estos talleres y conozco mucha gente que lo hace, por lo que me consta el buen nivel docente general del programa.
No es de mi interés meterme en cuestiones políticas, pero la cuestión no parece tan difícil.
El arte es bueno para la gente. Vincularse con el arte desarrolla la sensibilidad y reduce las posibilidades de actitudes violentas. La agresividad puede sublimarse a través del arte. Y diría que hasta puede trascenderse a través del contacto con lo bello. ¿No preocupa tanto la violencia y la inseguridad en estos días?
¿Los políticos no se llenan la boca diciendo que hay que hacer algo contra la violencia y la inseguridad?
En vez de pensar en construir muros y en la pena de muerte, podrían apoyarse y extenderse proyectos de este tipo. Pero no. Se hace todo lo contrario.
El arte eleva el nivel de conciencia. Si nuestros gobernantes pudieran darse cuenta de eso...