El 19 de noviembre en el Luna Park de Buenos Aires, el 21 en Rosario y el 23 en el Orfeo de la ciudad de Córdoba, vuelve a tocar YES en la Argentina luego de su concierto del 2003 también en el Luna.Para los despistados, aclaro que YES es una banda única, aunque su estilo suele catalogarse como rock sinfónico y emparentarse con Pink Floyd, Genesis, Emerson Lake & Palmer y King Crimson. Sus integrantes son músicos con formación de conservatorio que decidieron, allá por los años setenta, explorar las posibilidades del rock. Estos tipos no se quedaron en las fómulas ya establecidas; fueron más allá. Como resultado encontramos piezas largas, de estructura sinfónica, combinadas con la potencia rockera. Otra de las particularidades de YES es la espiritualidad que han logrado transmitir en su música y en la poesía de las letras.
A otro tipo de desprevenidos les cuento que no viene Jon Anderson; lo cual no es un detalle menor tratándose de la voz y, para muchos, el alma del grupo. Debido a unos problemas de salud, le han encontrado, desde el 2008, un reemplazo sobre el que estarán puestas las miradas de los seguidores argentinos de
Tampoco viene Rick Wakeman, pero en este caso la ausencia duele un poco menos porque lo reemplaza su hijo Oliver, quien tiene una más que interesante carrera solista.
Por supuesto estarán los históricos Alan White, Chris Squire y … Steve Howe, el guitarrista más virtuoso que he visto y oído en mi vida, el cual solito ya vale el precio de cualquier entrada.
La formación que tocará en nuestro país, mezcla de históricos y sangre joven, será entonces la siguiente:
Benoit David (voz)
Oliver Wakeman (teclados)
Alan White (batería)
Chris Squire (bajo)
Steve Howe (guitarra)
Se agregaron nuevas fechas, el 3/12 en el Gran Rex y el 4/12 en Mendoza.

Donde sí nos metemos de lleno es en la vida de esa familia que, vista de afuera y a la ligera, podría parecer feliz o exitosa, pero al abrirsenos la ventana que nos permite adentrarnos en su día a día, lo que vemos es incomunicación, impostura, hipocresía, egoísmo y un vacío existencial que no se asume.







"Mi ambición sería que hagan galerías de investigación, es decir, que den oportunidad al artista de investigar, no de vender, no de servir, no de ser simpático, no de triunfar, sino de transmitir sus ambiciones artísticas y que el público vaya, converse, que haya polémica. Del mismo modo, los museos no deben ser depósito de arte.
